Fire and Fury: Inside the Trump White House (1) es un libro del periodista de tabloides Michael Wolff que fue publicado en enero de este año. Escrito con un lenguaje mordaz y profusamente salpicado con frases de un sarcasmo corrosivo, Wolff nos presenta en “Fire and Fury” una versión novelada de sus andanzas en la Casa Blanca como periodista invitado durante los primeros nueve meses de la presidencia de Donald Trump (2). El resultado es una versión caricaturesca, pero al mismo tiempo convincente, del sorpresivo rol de Trump como presidente de los Estados Unidos, quien en la mayor parte del libro es descrito como un “idiota rodeado por una corte de payasos” (3).

De acuerdo a la narrativa de Wolff, las mentiras y distorsiones de la realidad pronunciadas constantemente por Trump provocan que ninguno de sus colaboradores sepan bien a bien cómo comportarse con él. El autor acentúa el hecho de que aunque en su pasado como exitoso hombre de negocios estas características de su personalidad le pudieron ser muy útiles a Trump, en su flamante papel de presidente de los Estados Unidos, su sempiterno desapego con la realidad se vuelve un rasgo que nos resulta temible y peligroso a la mayoría de los habitantes de este planeta.

El libro nos revela a un Trump que es perfectamente incapaz de concentrarse en ningún tópico presentado por terceros, y que en vez de esto, prefiere desviar el tema hacia consabidas anécdotas e historias que han sido repetidas por él una y otra vez hasta el nauseabundo cansancio. Más aún, Trump no parece susceptible a mostrar ningún interés por los resúmenes de noticias que le rinden sus colaboradores cotidianamente en su escritorio, muy especialmente si estos breviarios le son presentados en papel u otros medios impresos. Esta característica hace que Wolff afirme que para todo propósito práctico Trump puede y debe ser considerado como un analfabeta funcional. En palabras de Wolff:

“He didn’t process information in any conventional sense. He didn’t read. He didn’t really even skim. Some believed that for all practical purposes he was no more than semi-literate. (4)

Existe consenso entre los analistas que de entre todas las afirmaciones hechas en “Fire and Fury” sobre la personalidad de Trump, esta es la más incontrovertible. Todo parece indicar, tomando en cuenta incluso declaraciones del propio Trump, que en efecto él es un personaje cuyo solo enlace con el acontecer político-económico mundial es la televisión, medio en el cual disfruta con especial placer los reality shows y demás programas transmitidos diariamente por la (ultra) conservadora cadena de noticias Fox. De acuerdo a Wolff, todas las tardes-noches, a eso de las 6:30pm, Trump se encierra en sus aposentos para disfrutar en solitario de los noticiarios televisivos vespertinos, casi siempre acompañado por una cheeseburger, la cual desde hace muchos años ha adoptado como su cena favorita.

La personalidad de Trump demanda de sus subordinados una lealtad a toda prueba. Durante sus primeros nueve meses de gobierno, la persona que alcanzó una máxima confianza para brindarle un resumen de las principales noticias transmitidas por los medios, fue la joven asistente de 28 años Hope Hicks. Wolff cataloga a Hicks como el personaje del primer círculo de funcionarios de Trump que en la práctica ha ejercido una mayor influencia sobre él, incluso por encima de la de su hija Ivanka (5).

El peculiar estilo caótico de gobernar de Trump ha sido el caldo de cultivo perfecto para crear batallas campales entre las distintas facciones de su personal, quienes desde las primeras semanas se disputaron el poder para controlar a la Casa Blanca. Entre los principales bandos, Wolff destaca en su libro el grupo de los ultra-conservadores (lidereados por el fascista Steve Bannon quien ofició por un largo período como estratega en jefe de Trump), en constante pugna con el grupo de los liberales (lidereados por Jarvanka (6)). En “Fire and Fury” se narran muchas escaramuzas entre estos dos bandos hasta que finalmente Jarvanka se impone sobre Bannon logrando que Trump lo eche. Incidentalmente, Wolff nos informa que el binomio Jarvanka vive en su propia realidad alternativa y que cuando las circunstancias les sean propicias, Ivanka Trump se ha propuesto que su esposo Jared Kushner se postule como candidato a la presidencia de los Estados Unidos.

De acuerdo a “Fire and Fury” Trump está convencido de que los así llamados “expertos”, son en realidad unos personajes cuya relevancia en el quehacer político ha sido excesivamente exagerada. De esa manera, Trump -nos asegura Wolff- es la única persona autorizada a enviar tweets desde su cuenta presidencial. En el pensamiento de Trump, ninguna reunión puede guardar tanta importancia como para tener que prepararse para ella y estudiar los temas a ser discutidos. Por supuesto, Wolff documenta con sus clásicos informantes anónimos, el machismo, racismo y misoginia que emanan constantemente del presidente estadounidense.

En “Fire and Fury” se nos informa que Trump cree firmemente que en el fondo, todos los medios periodísticos producen incesantemente fake news. Su manera de demostrarlo es que él mismo ha fabricado las noticias más absurdas y disparatadas a lo largo de su turbulenta vida amorosa y financiera, las cuales han sido publicadas sin reparos por distinguidos noticiarios y tabloides de circulación nacional en Estados Unidos.

Además de presentar a un personaje abismalmente incompetente para ejercer la presidencia de los Estados Unidos, Wolff nos revela que los colaboradores senior de Trump están convencidos en su fuero propio de la ignorancia supina de su jefe, a quien no dudan de tildar (en entrevistas anónimas), como un personaje fatuo, estúpido e idiota (7).

Existe consenso en que Steve Bannon fue la fuente informativa principal de las anécdotas narradas en “Fire and Fury”. Aunque sin llegar a negar del todo esta percepción, Bannon ha matizado su participación afirmando que en numerosos pasajes de su libro, Wolff lo citó fuera de contexto.

De acuerdo a Wolff, Bannon es posiblemente la única persona en el mundo que puede vanagloriarse de haber intentado controlar a Donald Trump y de haber triunfado en su intento. Más aún, en “Fire and Fury” Bannon fanfarronea con el hecho de que él llegó a conocer los planes estratégicos de Trump con mucho mayor detalle y precisión que el propio Trump. Asimismo, Bannon descarta la posibilidad de una confabulación entre los rusos y los principales dirigentes de la campaña política de Trump por ser estos últimos -en su opinión- demasiado torpes como para poder conspirar con nadie. A pesar de ello, Bannon no duda en calificar de traición a la Patria, la reunión que sostuvieron en junio del 2016 en la Trump Tower los tres coordinadores máximos de la campaña presidencial de Trump, a saber, Jared Kushner, Donald Trump Jr y Paul Manafort, quienes conversaron con un obscuro equipo de agentes rusos (algunos de los cuales han sido ligados directamente a Vladimir Putin). Al respecto, en “Fire and Fury” se cita a Bannon opinando que:

“Even if you thought that this was not treasonous, or unpatriotic, or bad shit, and I happen to think it’s all of that, you should have called the FBI immediately”.
(8)

Resumiendo, en la crónica de Wolff, la Casa Blanca emerge como un lugar de permanentes intrigas palaciegas en donde las esperanzas e ilusiones iniciales se esfuman en el aire desvaneciéndose en el humo de la desesperación. El libro triunfa espectacularmente en bosquejar al lector el ambiente ponzoñoso y caótico que priva en la Casa Blanca de Trump, y por lo tanto, se vuelve una lectura esencial para comprender los eventos que en un futuro próximo -casi sin ninguna duda- sacudirán con fuerza de huracán categoría cinco la presidencia de Donald Trump.

Referencias

(1) El título del libro evoca una cita sobre la batalla verbal que Trump sostuvo con el líder de Corea del Norte, en la que Trump llegó a afirmar que bombardearía con “fuego y furia” ante la menor provocación que proviniera de ese país.
(2) Irónicamente fue el propio Trump quien extendió un “pasaporte plenipotenciario” a Wolff para que vagara a su antojo por la Casa Blanca con derecho a entrevistar e interaccionar con todos los funcionarios de su presidencia.
(3) “an idiot surrounded by clowns”, en el original
(4) Él (Trump) no es capaz de procesar información en ningún sentido convencional. Él (Trump) no lee, ni es tan siquiera capaz de hojear algo. Algunos piensan que para todos los propósitos prácticos, él (Trump) es un analfabeta funcional.
(5) Y sin embargo, hace apenas un par de semanas Hicks anunció su renuncia a su puesto en la Casa blanca de Trump.
(6) Mote con el que de acuerdo a Wolff el binomio Jared Kushner e Ivanka Trump son conocidos en la Casa Blanca.
(7) “top officials call Trump “a dope” and a “moron” and “dumb as sh-t.” en la versión original.
(8) Aun si alguien llegase a pensar que (la reunión) no fue una traición, o un acto antipatriótico, o una chingadera (y yo pienso que fue todo eso), a cualquiera debió ocurrírsele mandar a llamar al FBI inmediatamente.

Francisco Rodríguez Enríquez

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