9 comentarios

  1. Interesante análisis de las diferencias entre dos vertientes del problema muy diferentes: una puritana y moralista (EU), la otra liberal y machista (México). Felicidades a AyP por fomentar la reflexión sobre este tema.

  2. En su registro legal (https://avanceyperspectiva.cinvestav.mx/registro-legal/), Avance y Perspectiva tiene el siguiente disclaimer:

    “Los contenidos de los artículos y reseñas publicados son responsabilidad exclusiva de los autores y no representan necesariamente la opinión de los editores, ni de la institución.”

    Se aclara lo anterior debido a que el artículo de la autora ha generado una sensible molestia en las redes sociales. Por tal motivo, las páginas de esta revista están abiertas para recibir ensayos que deseen argumentar en contra de lo que la autora sugiere en su texto.

    En una sociedad en la que deseamos haya libertad y derecho a la libre expresión de las ideas, la diversidad de opinión debe crear un debate que nos permita mejorar como individuos e institución.

  3. Editor de AyP. Gracias por el espacio para comentar. Es muy buena idea dar espacio al tema de género, que está desprovisto de legislación actualizada y apropiada en muchos niveles, y es un tema urgente de atender en la academia y en general en México. Pero es muy mala idea promover un ensayo con un cierre como éste. Ojalá Gloria León del Langebio, autora del ensayo, nos pudiera explicar en esta sección lo que la motivó a escribir un cierre como el que hace ¿Que quiere transmitir con un mensaje en el que se concluye que las mujeres que denuncian quieren ser heroínas? ¿Solo escribió para atizar una llama sensible entre las v´íctimas de acoso? por no mencionar que parece “subirse” en una iniciativa con un mensaje de protección a las mujeres, por parte de CINVESTAV con la proyección de la película, pero con un mensaje opuesto. Lo del “sin arroba”, ¿quiere decir que es mejor no reconocer a las mujeres? Frases como las siguientes me parecen hasta alarmantes, por parte de la autora, ya que incluso mencionan al CINVESTAV concretamente, en lo que parece una acusación con conocimiento de causa: ‘Lo que parece difícil de aceptar es que el cambio llegue de la mano de procesos en los cuales se perviertan los logros de las mujeres con actitudes que anteponen el interés individual sobre el interés colectivo en busca de protagonismo. Resulta preocupante constatar cómo en algunas instituciones académicas nacionales, incluyendo el Cinvestav, empiezan a surgir nuevos estereotipos femeninos que aprovechan la sensible coyuntura de la inequidad de género para adoptar una postura de víctima y obtener así, por una vía equivocada, espacios de autoridad y poder sobre estos temas’. De hecho parecería que al final intenta protagonizar, con este ensayo, mas que empatizar o ayudar a las víctimas; justo lo que critica tan exageradamente al final de su escrito. Es desafortunado, porque deja entrever que no entiende lo que es el acoso y el arduo proceso de la denuncia. ¿O quizá nos quiere decir algo entre líneas? Esperemos que nos pueda comentar aquí en este espacio, la postdoctorante del lab de “Laboratorio de Desarrollo Reproductivo y Apomixis”, lo que tenía en mente con esa sección en general, del cierre de su ensayo – quizá simplemente no le pensó bien al enviar este escrito, o no tiene ni la formación en el tema de género, ni la sensibilidad de lo que podría significar su escrito. Irresponsable, de cualquier manera, y vergonzoso, como dicen en las redes, para CINVESTAV.

  4. “Es relativamente sencillo para cualquiera inventarse una identidad de víctima de discriminación y violencia de género para fomentar reconocimiento y poder de manera ilegítima, desacreditando a una institución o un individuo que se interpone en los intereses personales o de grupo.”

    Escribir esto es relativamente sencillo, si se pone de un lado el acoso machista sistemático en el que vivimos, y del que esta revista con esta columna, claramente es parte.

  5. Las posturas de quienes firman como Juana Amor y Carlos Sandoval buscan el estruendo y no la reflexión. No hay irresponsabilidad en este artículo, y sí hay elementos para una reflexión académica plural. La postura de la autora revela algunos de los huecos que tiene la legislación mexicana actual, y sus limitaciones con respecto a la de EU. Su colofón está en acorde con voces que han señalado lo mismo en foros académicos especializados. Ver por ejemplo “La lucha contra el acoso sexual debe darse sin puritanismos ni victimismos” en el Boletín de la Dirección General de Comunicación Social de la UNAM #30, del 19 de Enero de 2018 (https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2018_030.html).

    En el foro “Acoso Sexual: del silencio al estruendo; dilemas actuales”, efectuado en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, la doctorante de Sociología, Luz del Carmen Jiménez, consideró que se debe pensar hasta qué punto puede ser que grupos conservadores estén retomando ideas feministas para facilitar el retroceso de los logros de las mujeres. Se trata de grupos con orientación cristiana evangélica dedicados a combatir principalmente la trata con fines de explotación sexual. Retoman la lucha contra la violencia de género para sostener sus acciones, no obstante, forman parte de coaliciones más amplias de grupos que han promovido campañas por el derecho a la vida desde la concepción.

    Será parte del debate?

  6. A pesar del deslinde, el comité editorial tiene una responsabilidad muy grande al haber decidido que en sus páginas se compartan comentarios que resultan hirientes e injustos para mujeres en una situación de por sí vulnerable. No pueden deslindarse de la responsabilidad de ser la voz de una institución de investigación que al compartir este tipo de opiniones, refuerza y reproduce la idea errónea de que las mujeres que denuncian son “oportunistas” y que es “relativamente fácil” hacer una denuncia para sacar ventaja. Espero puedan aceptar que desacreditar a mujeres sobrevivientes de acoso (con o sin denuncia) no fue la manera correcta de iniciar el debate, y que al hacerlo han enviado un mensaje muy desalentador sobre la postura que el CINVESTAV toma ante este tipo de situaciones.

  7. Lo que pienso a primera vista es que Gloria es valiente, primero porque aborda una problemática conocida y encubierta en el mundo académico sin miedo a firmarlo con su nombre y se atreve a proponer un punto de vista crítico, que hace sentido de cara a las tendencias actuales de censura, censura que se sustenta en ciertas interpretaciones restrictivas de la libertad de expresión, como lo vemos en algunas corrientes actuales de “espacios seguros para la manifestación de las ideas” cuya simple existencia ha obligado también a exponer sobre la mesa de las instituciones educativas la precariedad de nuestros sistemas de “honestidad polémica, independientemente de las restricciones políticamente correctas que éstas se auto imponen. En segundo lugar el texto de Gloria es importante porque es sencillo pero contundente. Ofrece un modelo comparativo de sistemas de razonamiento, ofrece también una distinción conceptual primero y, después, un señalamiento claro sobre cómo distinguir entre prácticas jurídicas y racionales por un lado y “usos y costumbres”. por el otro: además señala con claridad los límites conceptuales entre las representaciones que viene de la judicialización de los Acoso y Hostigamientos sexuales y, el enorme punto ciego de la discriminación en los espacios de la vida y el trabajo cotidianos. Es necesario que lo diga en buena hora una mujer científica y es muy equilibrado el tono y el argumento. El oportunismo político y miserable que denuncia, es el mismo que se usa frente a cualquier tipo de victimología, Pascal de Bruekner cuando escribió “la tentación de la inocencia” ya hace varios años, lo señala contundentemente. En Filosofía y en psicoanálisis se trabaja en efecto con la queja y con los estragos de la victimización en el contexto de la lucha por el reconocimiento y por los derechos individuales y colectivos, pero se lucha también por una ética crítica que asuma y se posicione contra esa evasión constante del sujeto a reconocerse parte del sistema en el que la mayoría de las veces se encuentra atrapado. Con su texto la Dra. Gloria ofrece bases muy sólidas para establecer no solamente un verdadero y honesto debate, sino para trabajar en un sistema mucho más objetivo de prevención y recuperación de los estragos de esos problemas. Desde luego con nuevos matices hay que leer esta aportación, pero no hay que perder de vista un dato que nos conduce claramente a otro lugar en donde se dirimen estos problemas y es el del ámbito de la salud mental de las instituciones, no solamente por el daño colectivo que genera el oportunismo de las prácticas que denuncia el artículo, sino también porque este oportunismo, parapetado detrás del anonimato, con frecuencia indica que muchos académicos, (hombres y mujeres) profundamente lastimados por sus propias historias familiares e institucionales,; traumatizados posiblemente por su condición real o subjetiva de víctimas; subliman y al mismo tiempo encubren sus propias demandas y complicidades “echando” a sus estudiantes por delante y arrojando una cortina de humo sobre sus propias historias de terror o en ocasiones lamentablemente sobre sus propias perversidades.

  8. Soy directora de la Unidad Irapuato, y hace ya casi un año, en marzo de 2020, fui sorprendida por un mural en una pared de la Unidad Irapuato, muy visible, que señalaba a distintas personas por diferentes tipos de acoso. La pandemia puso todo en pausa y deberá atenderse en cuanto podamos regresar. Lo comento porque este mural muestra que la comunidad tiene casos de personas agraviadas que previamente no encontraron otra forma de comunicarse, que exigen cambios, y que quieren autoridades comprometidas en escuchar, investigar y sancionar. La promoción del documental “Picture a Scientist” fue la primera respuesta, a nivel institucional, que buscaba abrir la comunicación con temas de igualdad en nuestra comunidad.

    Ahora leo con asombro la contribución en Avance y Perspectiva de la Dra. Gloria León. Resulta un documento raro, no me queda claro la intención del artículo. A bocajarro narra parte de dicho documental, sobre casos reales de abusos a mujeres en la ciencia. Pero de golpe hay un viraje para analizar la situación jurídica y cultural de México y cómo se manejan en Cinvestav temas de acoso, en donde se juzga sin que haya una cultura o madurez jurídica y sin tener suficientes datos. Nos indica que las mujeres parecen tener ventajas importantes al mentir y hacerse ver como víctimas. De entrada, está prejuzgando que mienten.

    Supongo que la libertad de expresión indicaría que cada quien diga lo que piensa, pero Avance y Perspectiva, como revista institucional debe ser congruente y participar en la búsqueda de una comunidad incluyente e igualitaria, que entiendo fue la intención de la proyección del documental. Esto ya se lo comenté a Carlos Ruiz, editor de la Revista, quien precisamente me buscó para saber mi opinión, preocupado por la reacción de algunos lectores.

    Este artículo de la Dra. León me hizo ver lo profundo de este problema, en donde el silencio y las acciones políticamente correctas encubren y dan espacio a quienes siguen cometiendo abusos. Me da miedo y vergüenza que alguien piense que en la cultura del Cinvestav, la mujer que se exprese o acuse, será considerada como mentirosa o como quien busca prestigio. Puedo estar equivocada, y tal vez hasta haya un sitio web de “víctimas felices”, pero lo dudo.

    Volviendo al mural, no sugiero que sólo por señalar a alguien la persona sea culpable, pero sí pienso que ha habido muchos errores y abusos y que deben investigarse, es lo que nos toca hacer como autoridades. No soy experta en este tema, y tengo mucho que aprender sobre la terminología social y legal, pero esta comunicación de la Dra. León me hace ver que sería un error no exponer mi punto de vista, no dejar muy clara mi postura a favor de acciones reales para impedir que potenciales acosadores pudieran seguir actuando con libertad, con impunidad.

    Si el punto de partida es que quienes denuncian son mentirosas ¡Pues estamos perdidos! Hay que detener todo tipo de acoso y dejar de encubrir, por omisión, a quienes acosan. De entrada quien denuncia “dice” la verdad y al mismo tiempo el acusado es inocente hasta que la investigación demuestre lo contrario. No se puede desacreditar ninguna denuncia a priori. Hoy contamos con el Comité de Ética y de Prevención de Conflictos de Intereses (CEPCI) que está para atender las denuncias de comportamientos fuera de nuestro Código de Conducta, pero no ha sido suficiente, tal vez porque nos falta trabajar en una cultura de prevención real. Pero mientras lo hacemos, la comunidad tiene que tener espacios para expresarse, asesorarse y, si es necesario, denunciar. Sé que hay muchas personas en Cinvestav que quieren también trabajar en gestar una cultura de equidad y sin ningún tipo de violencia de género.

    En cada Departamento y Unidad Cinvestav, ¿qué es lo que ya no se tolerará? ¿Cuáles van a ser los recursos institucionales que reforzarán la “cero tolerancia” a cualquier tipo de acoso, a la que está comprometida nuestra institución? ¿Cómo aseguraremos que las mujeres sean incluidas, reconocidas y escuchadas?

    Como mujer en la ciencia, como una persona más de la comunidad, quiero contribuir al cambio, y me comprometo a ser parte del mismo. Yo no me voy a callar, el mural sí dio resultado en mí. Tal vez tú también quieras expresarte aprovechando este mismo espacio.

    1. Dra. Olmedo Álvarez
      Coincido con todos los puntos que menciona. Sobre todo con que Avance y Perspectiva debe de ser congruente. Si bien la respuesta no creo que sea eliminar este artículo, creo que sí merece una respuesta y/o debate de parte del Comité Editorial que explique por qué un artículo como este se publicó, así como la posición del mismo Comité al respecto del artículo.
      Creo que invitar solamente a las audiencias a generar una respuesta o discusión, sin que el comité mismo genere una es deslindarse de la responsabilidad de ser un comité editorial.
      Todo esto se lo comento ya que usted es parte del Comité editorial de esta revista. Y aunque su comentario aquí es muy valioso y alentador, creo que una respuesta oficial del comité generaría una respuesta mucho más contundente y marcaría un antecedente sobre cómo tratar este tipo de textos en el futuro, ya que hasta ahora, parecen tener la puerta abierta en este medio.

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