No sabemos si la contingencia sanitaria producida por la Covid-19 inauguró una nueva era o bien es una singularidad que pronto recodaremos como ahora lo hacemos con la trágica pandemia de la gripe española de 1917. Sin embargo, hace un siglo el mundo no estaba globalizado, por lo que el lugar común de que ya nada será igual después del coronavirus, es lamentablemente cierto. Aunque apenas podamos dibujar su alcance. El SARS-CoV-2 se metió por todas las rendijas de la vida de la especie humana y con las recientes vacunas, remedios que por ahora dejan más dudas que certezas, intentamos hacerle frente. Factores externos y ajenos a los objetivos de la ciencia se vuelcan sobre ellas como nunca.

Pero conocemos bien nuestro quehacer y el ámbito de nuestra disciplina, aunque la tarea para la ciencia es inmensa: despojar de visiones apocalípticas al futuro y dar certeza a la humanidad de que sobrevivirá.

Señalamos una paradoja: el tiempo y sus circunstancias ratifican que la decisión de dar a Avance y Perspectiva formato digital fue la correcta para seguir con nuestra labor de divulgación y difusión científica. Hoy no podríamos seguir de otra manera.

Ahora más que nunca convocamos a sumarse, leyendo o aportando conocimientos, investigaciones, certidumbres y búsquedas en las puertas siempre abiertas de Avance y Perspectiva.

Feliz 2021