Introducción
Debido al aumento de la demanda y consumo de productos del mar, en la última década se ha incrementado la captura de pulpo. Como ejemplo podría destacarse la actividad comercial que se realiza en el Golfo de México, específicamente en el Banco de Campeche (BC) que actualmente es la tercera región con mayores capturas en el ámbito mundial. En el BC se obtiene cerca del 30% de la producción total de pulpos del continente americano. Sin embargo, la pesquería de pulpo presenta algunas particularidades que ponen en riesgo la sostenibilidad en el tiempo.
Desde los inicios de la pesca de pulpo en el BC (hace más de 50 años), esta pesquería era de las pocas en la región que se podían considerar con niveles “sanos” de explotación, gracias a la alta resiliencia del recurso, que permite una rápida recuperación de sus poblaciones. Es común que entre los pescadores la conozcan como “La Pesca de la Esperanza”, pues facilita la recuperación económica de un mal año en las capturas de otras especies importantes como el mero o langosta. La Carta Nacional Pesquera, en la actualización de 2022, catalogó a la pesquería de pulpo en Yucatán como en estado de DETERIORO, lo que significa que debemos preocuparnos y buscar medidas que logren la sostenibilidad del recurso en la región tanto a corto como largo plazo. Para lograrlo deben conjuntarse esfuerzos tanto de investigadores, pescadores, comercializadores y manejadores.
Un primer paso es determinar qué especies componen las capturas de pulpo en el BC, debido a que esto facilitaría la evaluación de cada una de sus poblaciones y por lo tanto, eficientizar los esquemas de manejo planteados para su óptimo aprovechamiento. Este artículo resume los avances en la investigación de las especies comercializadas en el BC como contribución y línea base para plantear estudios específicos que permitan conocer el estado actual de las diferentes poblaciones, debido a que en el BC las identidades taxonómicas sobre las especies comercializadas no se encuentra actualizada.
En la Norma Oficial Mexicana NOM-008-PESC y la Carta Nacional Pesquera (2022), documentos oficiales y regulatorios del Gobierno de México, se considera que en los desembarcos del BC se comercializa cómo recurso objetivo únicamente: al pulpo maya, Octopus maya (Figura 1), y al pulpo común, Octopus vulgaris. Que se clasifique al pulpo común como especie objetivo en la Carta Nacional Pesquera, no debe resultar extraño, debido a que la más reciente descripción formal y científica de las capturas en Campeche y Yucatán se realizó en 1966. En aquel entonces, dos investigadores, Voss y Solís-Ramírez (1966) describieron por primera vez al pulpo maya como una especie endémica de la región del BC con un desarrollo directo en el que las crías, al momento de eclosionar no lo hacen como paralarva, característica que no es común en el género Octopus. Además, en esas fechas se consideraba que O. vulgaris se podía encontrar en todo el mundo y por lo tanto también en el BC; sin embargo, su distribución se ha puesto en debate en los últimos años y por lo tanto, es claro que la definición de las especies con importancia comercial es un tema que todavía se encuentra en discusión.

¿Cuántas especies de pulpos son comercializadas en Yucatán?
El mar Caribe ha sido clasificado como una ecorregión marina con alta diversidad o “hot spot”, en la que se distribuyen poblaciones de octópodos con patrones de dispersión asociados con el flujo de las corrientes oceánicas. Debido a que la corriente del Caribe incide sobre el BC a través del canal de Yucatán, permite suponer que estas poblaciones podrían estar presentes en la plataforma continental de Yucatán, lo que hace necesario un análisis taxonómico de las descargas por las flotas pesqueras artesanal y mayor, debido a que las capturas podrían no ser monoespecíficas como se declara en la Carta Nacional Pesquera (2022), sino que, en realidad, se están pescando a un conjunto de especies con condiciones morfologías y de desarrollo similares, conocidas como “conspecíficas”.
Para resolver los problemas en la identificación de los pulpos en la explotación comercial, en 2016, 2018 y 2020 se elaboraron trabajos de investigación científica que describieron las características morfológicas y genéticas de las poblaciones capturadas en dos regiones; Veracruz y Yucatán. Los estudios concluyeron que las poblaciones explotadas son diferentes al pulpo común. En Veracruz se comercializa al pulpo insular, O. insularis (Figura 2), que sostiene la economía de las comunidades pesqueras de este estado, donde además se capturan el pulpo malario, Callistoctopus cf. macropus y el pulpo mariposa, Octopus hummelincki.


En Yucatán, se comercializa al pulpo patón, O. americanus (Figura 3), que se ubica en el segundo lugar en volúmenes de desembarco, seguido del pulpo maya. En esta zona, los pescadores e intermediarios distinguen dos tipos de pulpos: el maya y el patón. Sin embargo, es posible que se capturen por lo menos cinco especies (Tabla 1). Dentro de estos posibles tipos están el pulpo común y el pulpo come tierra, Amphioctopus burry aunque con menores abundancias que el pulpo patón y el pulpo maya. Además, existen algunos considerados como “raros”, cómo el caso de ‘Octopus’ briareus, que suele invadir las trampas de carnada en la pesca de langosta y otros crustáceos. Este pulpo regularmente es regresado al mar por los pescadores, debido a que sus propiedades organolépticas no son atractivas para el consumo humano y carecen de valor comercial. Por último, no se ha detectado al pulpo insular en los desembarcos de la pesquería en Yucatán, sin embargo, no se descarta su presencia.

Los pulpo patón, insular y común exhiben una morfología y ciclos de vida similares. Además, las crías que eclosionan muestran una fase de paralarva antes de su etapa juvenil. Debido a esta similitud, no es extraño que se cometieran errores al momento de la identificación y clasificación de las capturas en el BC. Para lograr una identificación adecuada de las especies, es necesario tener experiencia en esta rama, ya que a simple vista es difícil diferenciarlos, situación complicada para los pescadores, quienes son los que reportan la composición de sus capturas. Para confirmar la identidad de los organismos comercializados, sería recomendable iniciar una campaña de investigación que describa adecuadamente los cefalópodos explotados en Yucatán, tanto de pulpos como calamares, además de incluir las carnadas y aquellas capturas incidentales. Recordemos que es importante conservar la diversidad en los ecosistemas marinos para mantener un equilibrio en el flujo de energía y el correcto desarrollo de las poblaciones naturales, así como de una pesquería sustentable.
Conclusión
Es importante reconocer el estado multiespecífico en las capturas de pulpo en Yucatán. Con esto, se podrán generar esquemas de explotación capaces de determinar momentos en que se pueda poner en riesgo al recurso. Si bien es cierto que el potencial económico podría estar lejos de sufrir un impacto negativo, es necesario recordar que esta actividad está catalogada en estatus de DETERIORO, lo que significa que ya se están explotando los volúmenes máximos para que las poblaciones recuperen su biomasa en cada ciclo reproductivo.